Dime tus aficiones y sabré cuáles son tus competencias

Todos tenemos aficiones e incluirlas en nuestro curriculum puede tener cosas buenas y malas porque lo queramos o no, nuestros hobbies desvelan cuál es nuestra verdadera personalidad.  

Es una práctica muy extendida entre quienes se inscriben en ofertas de empleo o envían su curriculum de forma espontánea, incluir las aficiones. Cierto es que aunque no es un factor determinante para los reclutadores, puede ser un punto más a tener en cuenta a la hora de seleccionar al mejor candidato. Una de las razones que justifican que poco a poco las aficiones van ganando peso en la decisión final de los reclutadores es que comienza a ser habitual que se busquen personas que encajen con la filosofía de la empresa. Y ahí es donde tus aficiones en el tiempo libre pueden jugar un papel determinante para que el entrevistador considere que eres el que mejor encaja para el puesto.

Por ejemplo, si entre tus aficiones está viajar, el reclutador te considerará una persona flexible que se adapta a otros entornos y con interés por aprender.Si practicas deporte y lo indicas en tu CV, estás transmitiendo ser una persona que cuida cuerpo y mente. Además, si optas por practicar aquellos más arriesgados como puede ser hacer puenting o paracaidismo, te estás definiendo como una persona creativa, inquieta con afán de asumir retos. Por el contrario, si juegas al fútbol o al baloncesto estás poniendo de manifiesto tu capacidad de trabajo en equipo y de lucha por lograr un objetivo común.

En cambio, si el puesto al que optas exige buenas dotes de comunicación y relacionales que entre tus aficiones se encuentren aquellas que requieren sociabilización como pueden ser actividades de voluntariado puede ser un factor decisivo a la hora de seleccionarte para el puesto. Si por el contrario, el puesto requiere un perfil muy detallista, el entrevistador puede sentirse atraído por personas amantes de la lectura o el coleccionismo.

Llegado el momento de reflejar tus hobbies en el curriculum lo primero que debes hacer es no mentir, no incluir aficiones que realmente no tienes.  Puede ocurrir que el entrevistador sea un gran aficionado y te pregunte sobre ello durante la entrevista. Si no conoces en exceso esa afición, el entrevistador se dará cuenta enseguida. La mejor opción es que hagas una lista con todas tus aficiones y selecciones aquellas que más se adaptan al puesto al que optas y que permitan diferenciarte del resto de candidatos.

Pero recuerda que no debes incluir nunca en el apartado de aficiones tus tendencias políticas o religiosas así como datos muy personales ya que puede generar rechazo en los reclutadores