La Formación Emprendedora en Europa

Desarrollar y promover la formación emprendedora ha sido uno de los objetivos clave de la política de los Estados miembros y las instituciones europeas durante muchos años. De hecho, en el contexto actual de desempleo juvenil, crisis económica y rápidos cambios que se producen en la economía y la sociedad, poseer competencias transversales como un espíritu emprendedor es esencial para proporcionar habilidades, conocimientos y actitudes en los jóvenes que son fundamentales para el desarrollo de una cultura emprendedora en Europa. Sin embargo, no todos los países de la Unión Europea se encuentran en el mismo punto, mientras algunos ya se han comprometido a fomentar la educación empresarial, otros están empezando.

Tras el informe de Eurydice 2012, el nuevo Informe sobre la Formación Emprendedora  realizado por el organismo este año, analiza los últimos avances en esta materia en Europa.

Este estudio proporciona información más detallada y actualizada en estrategias, programas y resultados de aprendizaje y también cubre nuevos temas como la financiación de programas y la formación del profesorado. El informe se centra en la educación primaria y secundaria, así como en la Formación Profesional de los 33 países participantes en la red Eurydice.

Pero, ¿qué es formación emprendedora? El informe lo define como el aprendizaje de los jóvenes para desarrollar las habilidades y la mentalidad de llegar a ser capaz de convertir ideas creativas en acción emprendedora. Se trata de una competencia clave para todos los estudiantes, que apoya su desarrollo personal, la ciudadanía activa, la inclusión social y la empleabilidad.

Entre los aspectos clave que destaca el informe se encuentran:

  • Los países se encuentran en diferentes etapas en el desarrollo de políticas de formación emprendedora.
  • Las estrategias específicas en esta materia están concentradas en el norte de Europa y en la región de los Balcanes.
  • La empleabilidad es el objetivo común de todas las estrategias de este tipo de formación.
  • Los resultados del aprendizaje vinculados a la formación emprendedora permanecen fragmentados y no son todavía una prioridad de la estrategia.
  • Todavía se necesitan desarrollar flujos de financiación estables en toda Europa.
  • Mientras que la formación emprendedora se reconoce cada vez más a menudo en la educación primaria, sigue siendo más común en la educación secundaria superior.
  • Más de la mitad de los países tienen muy pocos o ninguna directriz en la enseñanza de métodos para esta formación.
  • La formación emprendedora rara vez se aborda en la formación docente inicial pero es más común en el desarrollo profesional continuo.
  • Hasta ahora, ningún país ha incorporado completamente este tipo de educación.