Supera un momento incómodo en una entrevista de trabajo

Antes de acudir a una entrevista de trabajo, debes preparártela. Pensar en tu formación, tu experiencia o tus habilidades para responder a las posibles preguntas que te haga el entrevistador y convencerle de que eres el candidato perfecto para el puesto. Sin embargo, existen algunos momentos incómodos que también debes tener en cuenta y preparar para salir airoso de la situación.

Si tras una entrevista, te has preguntado porque el entrevistador te ha puesto entre la espada y la pared con alguna pregunta, una de las razones es que ha querido conocer cuál es tu reacción. No existe una regla de oro para enfrentarse a ello pero lo más recomendable es hacerlo de una manera natural y con honestidad:

Tu opinión sobre tu último jefe. Es una de las preguntas que más temen los candidatos, hablar sobre su anterior jefe, especialmente si no había una buena relación. Enfrentarte a esta pregunta no es fácil pero no mientas, sé sincero y evita descalificativos que estén fuera de lugar.

Resolución de problemas. En ocasiones las entrevistas no se basan en preguntas y respuestas sobre tu formación o experiencia sino que es posible que el entrevistador quiera saber cómo te enfrentarías a un problema. No te pongas nervios@ y piensa en todas las posibles soluciones antes de decantarte por la que consideras más acertada. Si hay algo en el planteamiento del entrevistador que no entiendes, no lo dudes ¡pregúntaselo!

Tus defectos. Una de las preguntas más temidas por los candidatos. Para responder a esta pregunta de la manera más acertada, antes de acudir a la cita, analiza cuáles son tus debilidades. No respondas de un modo vago como “creo que soy un poco despitad@”, porque no sólo parecerá una respuesta poco creíble, sino que también da una mala imagen de ti como profesional. Un modo de salir airoso de esta situación es comentar cómo conseguiste mejorar una de tus debilidades, por ejemplo, tu impuntualidad o tu desorganización.

Los silencios. Cuando se produzca un silencio entre el entrevistador y tú, trata de aprovechar la oportunidad y preguntar sobre algo que te interese conocer de la empresa o hablar de alguno de tus éxitos profesionales.

Recuerda que ninguna pregunta tiene una respuesta acertada, depende del enfoque que le des y cómo plantees la respuesta pero siempre antes de responder, piensa dos veces tu respuesta.